Es fundamental que entendamos claramente estos términos para poder interpretar adecuadamente los próximos informes de las empresas encargadas del estudio y análisis con relación a las audiencias de radio y televisón en el país.
SHARE es el porcentaje de hogares que tienen la televisión encendida y que están sintonizados con un programa o canal especifico en un momento determinado. Utilizando el ejemplo anterior, el canal 2 se está viendo en tres(3) de las seis(6) casas con televisión encendida (nótese que cuatro están apagadas). Eso significa que tiene una participación o Share de 50% de audiencia.
Entonces, la clave de la diferencia radica en que el Rating se mide con el total del universo o muestra en estudio mientras que el Share se calcula con base en el número de televisores encendidos de esa muestra.
- Centro: Bogotá y Soacha
- Región Caribe: Barranquilla, Soledad, Cartagena y Santa Marta
- Eje Cafetero: Armenia, Pereira, Manizales y Dosquebradas
- Pacífico: Cali, Palmira y Yumbo.
- Antioquia: Medellín, Bello, Envigado e Itagüí.
- Oriente: Bucaramanga, Floridablanca, Girón, Cúcuta y Los Patios.
El empleo del rating es de uso mundial, distintos países tienen empresas que se dedican a la medición de la teleaudiencia, aunque en forma similar hay empresas que se dedican a medir la penetración de la radio e incluso del Internet.
Evolución hacia los medios digitales
Con el auge de los servicios de streaming y las plataformas de video bajo demanda, como Netflix, YouTube, Disney+, entre otros, estos conceptos se han extendido para abarcar también las visualizaciones en línea. El rating en el contexto digital se mide no solo en función del número de suscriptores o usuarios activos, sino también por las veces que se reproduce un contenido en un determinado periodo.
El share, por su parte, refleja qué proporción de los usuarios activos de una plataforma están viendo un contenido específico en comparación con otros programas o videos disponibles. Esta métrica es crucial para plataformas de streaming, ya que la competencia por captar la atención del espectador es cada vez mayor, y el contenido más visto tiende a atraer más inversión publicitaria.
Medición más allá del televisor
A medida que el consumo de contenido ha migrado a dispositivos móviles, laptops y televisores inteligentes, el análisis de audiencias también se ha adaptado para reflejar las nuevas formas de consumo. Hoy en día, no solo se mide cuántas personas están viendo un programa, sino también por cuánto tiempo interactúan con él (tiempo de visualización), las veces que lo comparten, e incluso las interacciones que generan en redes sociales.
Las plataformas de redes sociales como Instagram, TikTok y Twitter, también han alterado el panorama, ya que los usuarios comentan en vivo mientras ven contenido, creando un fenómeno llamado second screen (uso simultáneo de un dispositivo mientras se consume otro medio). Esto añade una capa más compleja a la medición de audiencias, ya que las conversaciones en tiempo real pueden influir directamente en el éxito de un programa o contenido.
Impacto en la publicidad y el marketing
Para los anunciantes, entender estas nuevas dinámicas es crucial. Las marcas ahora evalúan tanto el rating y el share tradicionales como las interacciones digitales para planificar campañas más efectivas. Esto ha derivado en una mayor inversión en publicidad programática y segmentada, donde los anuncios son mostrados solo a audiencias específicas en función de sus hábitos de visualización e intereses.
Además, las métricas de impacto social y digital se han vuelto tan importantes como las métricas tradicionales de televisión. El contenido que más se comenta o se comparte en redes sociales tiende a generar mayor atención, lo que resulta en una mayor rentabilidad para los productores y las plataformas que lo ofrecen.
En el video que presento a continuación, complementaremos un poco más la información sobre este tema :
Veamos la utilización de esta información por parte de los anunciantes :










